En él convergen diferentes personalidades entre grupos de manzanas y calles. Por un lado, la parte tumultuosa de Retiro a donde llegan o parten miles y miles de personas por día, ya que es la cabecera de tres estaciones de Ferrocarril, de la Estación Terminal de Omnibus y de numerosas líneas de colectivos. Por el otro, la parte elegante y refinada de la Plaza Carlos Pellegrini, rodeada de hoteles lujosos, amplios pisos y departamentos; y la distinguida y majestuosa zona de los palacios, Cancillería, Círculo Militar, sobre la Plaza San Martín.
Es vecino de los barrios de Recoleta y San Nicolás. Sus límites están delineados por las calles Montevideo, Uruguay, Av. Córdoba, Av. Eduardo Madero, San Martín, Corbeta Uruguay, Avenida Antepuerto, calle sin nombre oficial y su prolongación imaginaria hasta Montevideo.
Actualmente es uno de los barrios más recorridos por los turistas y lugar obligado de compra de artículos de origen regional. Preciosas artesanías, cueros, piedras y demás productos autóctonos.
Fue en este barrio donde vivió y estableció su taller de letras el poeta Rafael Obligado. Allí terminó las cuatro partes de su tan conocido libro Santos Vega y publicó sus famosas "Poesías".
Estas tierras fueron un añejo lugar donde en 1691 el gobernador español Don Agustín de Robles construía una casa denominándola El Retiro, palabra que indicaba en esa época sinónimo de descanso.
El barrio debe su nombre también, desde 1704, a la Compañía de Francia de Guinea y posteriormente a la Compañía de Inglaterra Mar del Sur, asientos del mercadeo de esclavos, quienes lo denominaron así porque la Real Cédula que autorizaba sus establecimientos estaba dictada en el Palacio del Buen Retiro ubicado en Madrid. En 1813, la Asamblea General Constituyente del Año XIII, precedida por Carlos María de Alvear, entre sus importantes legislaciones para declarar la independencia de España, abolía la esclavitud.
En 1772 se instalan en esta zona las primeras construcciones militares, y para 1792 se terminaba de construir el Cuartel de Artillería y un Cuartel de Presidiarios. También se instalaba en este sector la Plaza de Toros, en donde actualmente se encuentra la Plaza San Martín.
En 1807, un año después de la primera invasión inglesa, se produciría la segunda invasión librándose el Combate del Retiro en el sector de la Plaza de Toros y en el actual Convento Santa Catalina de Siena, donde las fuerzas criollas y españolas fueron derrotadas. Sin embargo, las tropas de Santiago Liniers lograron un amplio triunfo en el centro de la ciudad y el general británico Whitelocke tuvo que rendirse con sus tropas. A este sector del Combate del Retiro se lo denominó luego Campo de la Gloria, porque en 1806, durante la primera invasión inglesa, allí se reunieron las fuerzas criollas y españolas que lograron reconquistar la ciudad, y en 1807 se firmó la capitulación quebrándose las aspiraciones del imperio británico.
En 1812, cuando arriba el general José de San Martín, utiliza esta zona como lugar de instrucción para su Regimiento de Granaderos, que posteriormente a la Revolución de Mayo de 1810 comenzó a llamarse Plaza de Marte en lugar de Campo de la Gloria.
A partir de 1852 el barrio adquirió una importancia social extraordinaria, pues se agruparon las principales familias porteñas de la ciudad que antes vivían al sur de la Plaza Mayor, en el barrio Monserrat o del Convento de Santo Domingo. Se mantuvo el nombre Retiro con el transcurso del tiempo, porque en épocas pasadas se efectuaban retiros espirituales en las afueras de la ciudad para ese entonces.
1 - Estación Retiro
En ella se encuentran tres líneas de Ferrocarril: Mitre, Belgrano y San Martín, que resultan de gran beneficio para tantas personas que llegan a la Capital Federal para realizar sus tareas.
El lugar donde se erige era ocupado antiguamente por el Río de la Plata. En 1897 un incendio la destruyó totalmente. Para esa época, el arquitecto inglés Eustace Lauriston Counder y tres colaboradores tuvieron a cargo el proyecto de la nueva estación, de líneas afrancesadas.
En 1914, cuando fue terminada, resultó ser una de las estaciones más grandes del mundo y la mayor construcción metálica de estas características.
En la actualidad se puede acceder a los trenes para visitar zonas como Belgrano, San Isidro, Tigre y otros sectores del gran Buenos Aires.
(Estación de Subte más cercana: Retiro - Línea C)
2 - Torre Monumental
La Torre Monumental, también conocida como la Torre de los Ingleses, posee un estilo renacentista inglés del siglo XVI, tiene alrededor de 76 metros de altura, ocho pisos incluyendo su campanario de capitel corintio, y en su nivel superior encierra cinco campanas, la mayor de ellas (de bronce) pesa aproximadamente seis toneladas. El reloj, particular y característico, que se ubica entre el sexto y séptimo piso, fue construido por la casa Gillet and Jolmston.
La torre en su veleta posee una embarcación representando el cruce de los océanos de una fragata de la época Isabelina.
El autor de esta obra bien típica de la arquitectura inglesa corresponde a Ambrose Poynter, y todo el material empleado en su construcción fue embarcado desde Inglaterra conjuntamente con el personal técnico.
El tótem de estilo renacentista, fue un obsequio de los ingleses en 1910, en agradecimiento a la Argentina por haber recibido a grupos de inmigrantes británicos y con motivo del centenario de la independencia del país desde 1810. Fue inaugurada recién en el año 1916, porque Inglaterra no pudo asistir en 1910 a la ceremonia de nuestro centenario por el duelo de la Corona al fallecer Eduardo VII (1841-1910) Rey de Gran Bretaña e Irlanda (1901-1910), hijo de la Reina Victoria (1819-1901).
Está ubicada en la plaza Fuerza Aérea Argentina, justo enfrente a la estación de trenes Retiro.
(Estación de Subte más cercana: Retiro - Línea C)
3 - Plaza República del Canadá
En esta atractiva plaza cerca de la zona portuaria se ubica un auténtico indígena Totem Canadiense, procedente de la isla de Vancouver, donado a la ciudad por personal industrial oriundo de Canadá al ser bautizada la plaza con la denominación de esa nación. El totem mide unos veinte metros y posee un peso de cuatro toneladas. Siguiendo el mito de los nativos, los artistas representaron los animales en el orden por ellos establecido: desde arriba para abajo se puede visualizar un águila, un león marino, una nutria, una ballena, un castor, un ave de rapiña, y finalmente una cabeza de hombre.
4 - Florida
Si bien todas la calles que rodean a la Plaza San Martín merecen ser recorridas, Florida, como representante peatonal, recibe diariamente millones de concurrentes a los largo de sus casi once vistosas cuadras con comercios de variados estilos, enormes galerías, dignos salones de cafés e interesantes centros culturales.
La calle, que en sus comienzos se llamo del Empedrado, se originó a fines del siglo XVIII.
Como puntos atractivos para destacar en su recorrido, se puede mencionar la Plaza San Martín, el Hotel Plaza Marriott, el Edificio Kavanagh, el Círculo Naval, Galerías Pacífico y el Bank Boston, este último ubicado en el barrio de San Nicolás.
5 - Plaza San Martín
La arquitectura de su entorno la convierte en una de las plazas más atractivas de la ciudad, rodeada por importantes arterias como la Av. Santa Fe, la calle Maipú, la Av. del Libertador y la calle Florida. Su nombre es en honor al General José Francisco de San Martín (1778-1850), llamado "el Libertador" por los argentinos y "el Protector" por los peruanos, héroe de la independencia sudamericana.
Se destaca en esta plaza el primer monumento ecuestre del país, ubicado en el sector más próximo a la Av. Santa Fe, que fuera realizado en 1862 por el escultor francés Louis Joseph Daumas.
La figura del General don José de San Martín fue fundida íntegramente en bronce, y muestra al prócer señalando con su brazo derecho el camino a sus granaderos, montando un caballo encabritado. Este detalle es muy original ya que todo el peso del monumento se encuentra soportado por las patas traseras del animal. El pedestal originario fue modificado a principios del siglo XX por el artista alemán Gustav Eberlein en granito como el resto de la base, incorporando cinco grupos escultóricos y relieves alegóricos con las campañas emancipadoras de San Martín. La escultura se sitúa sobre la Av. Santa Fé y Maipú.
La iniciativa de la estatua de San Martín surgió previamente por solicitud de Chile, que se la encarga al mismo Louis Joseph Daumas para homenajear al Libertador de Argentina, Chile y Perú.- Finalmente la obra llegaría a Chile en 1861 para ser inaugurada en 1863.
En cuanto Argentina supo de la iniciativa también encomendó al talentoso escultor francés la obra, pero con ciertas modificaciones como eliminar el mástil con la bandera que empuña el prócer para señalar con su brazo derecho el camino de la gloria sus soldados. También se hizo variar la posición de la cola del caballo.
Para 1862, un año antes que en la ceremonia de Chile, se encontraba la estatua ecuestre y la primera erigida en la ciudad presidiendo el acto el general Bartolomé Mitre, gobernador de Buenos Aires en esa época.
Sobre la Av. Libertador, en el extremo este, se encuentra desde 1990 el monumento A los Caídos en la Gesta de las Islas Malvinas y del Atlántico Sur, librada de abril a junio de 1982 entre Argentina y Gran Bretaña.
Frente a la calle Marcelo T. de Alvear se puede localizar otra estatua de interés, representativa del clasicismo francés, realizada en mármol por Louis Cordier y denominada La Duda.
El Aguatero y Grupo Infantil, pertenecientes a Vicente Gemito; y el Niño y la Gallina de Nicolás Gulli, próximos a las calles Esmeralda y Santa Fe; denotan la frescura del arte italiano.
La Fuente Catalana con una hermosa figura de mujer, que también se ubica en esta extensa plaza cerca de la calle Florida, fue obsequio de la colectividad catalana. Se la denomina también Fuente de la Doncella.
El Monumento a Leandro N. Alem, ubicado en la esquina de Maipú y Juncal, fue realizado por el escultor argentino Pedro Zonza Briano (1886-1941).
Parte del Regimiento de Granaderos a Caballo entrenaba y ejercitaba en esta zona con verdes lomas, denominado Plaza de Marte, antes de marchar hacia la provincia de Mendoza para cruzar los Andes.
A principios del siglo XIX se levantabala mencionada Plaza de Toros, que funcionó hasta que se dejan de practicar en estas latitudes las corridas de toros. Denominado este sector posteriormente Campo de la Gloria, pasó luego a llamarse Plaza de Marte, y finalmente Plaza San Martín, desde 1879. Además fue escenario de juras solemnes, festividades cívicas y religiosas, como así también de juegos de pato, sortijas y bochas.
El paisajista francés Carlos Thays se encargó finalmente de dotarla de una exquisita combinación de especies arbóreas, entre las cuales se encuentran los sauces, palmeras, jacarandáes, palos borracho, gomeros, magnolias y ceibos.
Esta plaza, bordeada por la tradicional calle Florida y elegante Maipú, con su diseño paisajístico, esculturas, y la arquitectura de su entorno con mansiones que pertenecieron a familias porteñas de alcurnia, la convierten, luego de la Plaza de Mayo, en una de las más atractivas e importantes de Buenos Aires.
(Estación de Subte más cercana: Retiro - Línea C)
6 - Edificio Kavanagh
Fue durante mucho tiempo símbolo de la ciudad porteña moderna, por ser uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires. Fue inaugurado en el año 1936 sobre la calle Florida 1065, posee 30 pisos, llegando así a los 120 metros de altura, con lo cual superaba al Edificio Barolo construido en 1923. Se destaca por poseer una atractiva vista hacia la Plaza San Martín y el Río de la Plata.
En su momento poseía adelantos técnicos muy avanzados para el confort y seguridad de sus ocupantes. Tenía seis ascensores principales y seis de servicio, destacándose sus puertas automáticas que eran un adelanto tecnológico de vanguardia para la época.
La arquitectura se basa en cinco volúmenes yuxtapuestos con un estlo exterior que combina elementos del racionalismo y del art déco. El edificio fue construido íntegramente en hormigón armado y en su interior alberga recuerdos ligados a familias ilustres argentinas.
El edificio fue proyectado por los arquitectos Sánchez, Lagos y De La Torre, y en 1939 la construcción recibía la mención de honor internacional del American Institute of Architects.
El edificio fue financiado por Corina Kavanagh, que en un principio alquilo sus 105 unidades y posteriormente las vendió en 1952.
Actualmente, los residentes de este suntuoso edificio no abonan la tasa correspondiente a Alumbrado Barrido y Limpieza de la ciudad, al ser considerado Monumento Nacional.
(Estación de Subte más cercana: San Martín - Línea C)
7 - Plaza Hotel
En 1909, a principios del siglo XX, se inauguraba el Plaza Hotel en Florida 1005, que se caracteriza por ser uno de los más tradicionales hoteles de lujo de la ciudad de Buenos Aires. Fue el primer hotel del país que contó con ascensores y albergó a grandes personalidades de todas las épocas.
También fue el primero en ofrecer un extraño sistema de aire acondicionado: se colocaban barras de hielo alrededor del salón comedor y se hacían funcionar ventiladores. La decoración sin duda era comparable a los salones de Versalles en Francia.
Alfredo Zucker fue quien confeccionó los planos para edificar el suntuoso edificio y dirigió personalmente hasta el mas mínimo detalle de la construcción, de las instalaciones y hasta de las decoraciones.
El talentoso arquitecto de origen alemán había llegado al país en 1904 en busca de oportunidades laborales, habiendo estudiado en los Estados Unidos. En la ciudad de Nueva York se destaca una de sus principales obras: la Catedral St. Patrick.
La idea de levantar un hotel de lujo, al estilo de los europeos, fue del empresario Ernesto Tornquist, quien le encargó la construcción al arquitecto Zücker. En ella se aprecia su liviana armazón metálica, en la que participó la empresa de Torquinst y el estilo de las ventanas tipo bow window (aventanamiento continuo vertical) que impuso Zücker.
Los más famosos escritores, artistas, presidentes y reyes lo eligieron como residencia durante sus viajes, porque difícilmente podrían encontrar, aún en otros sitios del mundo, una atención tan especial y una cocina de tan notable excelencia.
El diseño estaba proyectado en base a dos grandes pabellones paralelos a la calle Florida y no perpendiculares, como al final terminó siendo en realidad. La causa que motivó esta distribución diferente se debe a que a principios del siglo XX la ciudad de Buenos Aires no poseía edificios tan altos, todo era llano y se observa atentamente retirado el basamento del piso superior original de la línea de la calle, en la zona del acceso principal por la esquina de Charcas y Florida. La esposa del emprendedor Ernesto Torquinst, descendiente de familia sueca, poseía su flamante residencia justo en frente al futuro lujoso hotel. Al ver ella el proyecto, destacó que era fantástico el edificio pero el diseño de los grandes pabellones paralelos iban a tapar el sol de la tarde sobre la casa de ellos, proyectando una amplia sombra. Es así como Ernesto Torquinst le solicita al arquitecto Alfredo Zucker que reordenara las dos torres cambiándole el sentido, quedando perpendiculares a la calle Florida y dejando un vacío en la esquina, quedando además una plazoleta ideal para la entrada de carruajes en esa época.
En 1913, cuando se reforma el hotel, se prolonga todo el basamento ocupando esa esquina, pero manteniendo un dinámico pasaje para la entrada y salida de vehículos, como se observa actualmente.
La obra se inauguró el 15 de julio de 1909, en plena “Belle Epoque” del país, a solo un año antes del festejo del Centenario de la Independencia, asistiendo gran parte de la sociedad porteña y autoridades como el presidente de Argentina, en ese entonces José Figueroa Alcorta, que gobernó desde 1905 a 1910.
Entre los ilustres que lo visitaron se encuentran el Rey Juan Carlos y la Reina Sofía de España, Indira Gandhi, Teodoro Roosevelt, Bing Crosby, Alain Delon, Luciano Pavarotti, el general Charles de Gaulle (para el que fue necesario construir una cama especial, debido a su gran altura), los primeros astronautas como Amstrong y Collins, el talentoso jugador de fútbol Pelé, la cantante María Callas y el doctor Albert Sabin, para nombrar sólo algunos.
El Plaza fue remodelado muchas veces para adecuarlo a los tiempos, pero sigue conservando su incomparable aire de distinción.
Desde 1995, el hotel pertenece a la cadena americana Marriott. Las celebraciones gastronómicas se realizan en el Plaza Grill y en La Brasserie, donde se presentan clásicas especialidades junto a la innovación continua del chef Miguel de Arregui.
Desde el Snack Bar La Terrase, del Fitness Center donde se ubica la piscina, se aprecia una interesante vista a la plaza San Martín.
8 - Basílica del Santísimo Sacramento
Esta Iglesia se ubica en San Martín 1039, un corto pasaje entre las dos elegantes arquitecturas como son el Kavanagh y el Plaza Marriott Hotel (ya mencionadas), dentro de sus diferentes estilos y épocas.
Es recomendable recorrer el suntuoso templo, que destaca en su exterior por sus cinco torres, y que está ornamentado en su interior con mármol blanco, mosaico veneciano, onix y bronce.
La iglesia data de 1916, y fue encargada por la aristocrática familia Anchorena a los arquitectos Couloms y Chauvet, en el recinto que ocupaba la quinta de Laprida, detrás del actual y lujoso Plaza Marriott Hotel.
9 - Catalinas Norte
La urbanización de Catalinas Norte comenzó hace 30 años, y su nombre deriva del convento de las Catalinas, que hasta 1974 funcionó en la esquina de Viamonte y San Martín. Este espacio de la ciudad es el más pedido por las compañías internacionales que vienen a instalarse en la Argentina.
Se ubica en el área comprendida por las avenidas Córdoba, Eduardo Madero, Leandro N. Alem y la calle San Martín.
(Estación de Subte más cercana: Retiro - Línea C)
10 - Administración de Parques Nacionales
Esta sede estatal ubicada en Av. Santa Fé 690, ocupa desde 1942 un lujoso edificio de estilo neogótico construido en 1880 en la manzana triangular de este pintoresco barrio por los arquitectos Passeron y Brizuela, como residencia de la familia aristocrática Haedo. Posteriormente la señorial residencia perteneció a la familia Villar, que se la adquirió a la familia Haedo. Actualmente se encuentran en ella las oficinas de dicha administración, contando con una interesante biblioteca que se distingue por su especialización en temas ambientales del país y de Latinoamérica.
Se obtiene una interesante perspectiva del edificio desde las intersecciones de la Av. Santa Fé con las calles Florida y Marcelo T. De Alvear.
(Estación de Subte más cercana: San Martín - Línea C)
11 - Círculo Militar
Inspirado en el palacio del Louvre en París, su construcción de alrededor de doce mil metros cubiertos, en Santa Fé 750, demoró aproximadamente veintidós años para lo cual se reunió a lo más grande del arte francés. Fue construido a principios del el siglo XX donde el país se engrandecía por su riqueza agropecuaria, por el arquitecto argentino Carlos Agote, basándose en los planos del arquitecto francés Luis Sortais que proyectó la mansión desde Francia. La extensa residencia abarca la Av. Santa Fé y se extiende por la calle Maipú, rodeando la calle Marcelo T. de Alvear para terminar a mitad de cuadra. Posee exquisitos detalles en sus majestuosas salas interiores y fachadas exteriores.
Fue residencia hasta 1935 de José C Paz, fundador del diario La Prensa, y se lo denominaba Palacio Paz hasta que fue destinado por el gobierno de turno a la actual sede del Círculo Militar desde 1939.
En el mismo funciona la Biblioteca, la Fundación del Circulo Militar y el Museo de Armas de la Nación, en calle Maipú y esquina Av. Santa Fe. Es recomendable visitar este museo porque el palacio no se halla abierto al público, por lo que de esta manera se puede apreciar una mínima parte de su interior y las exposiciones que se exhiben dentro del mismo.
El museo abre sus puertas de martes a viernes de 14:30 hs. a 19:00 hs, y los sábados y domingos de 14:00 hs. a 18:00 hs.
(Estación de Subte más cercana: San Martín - Línea C)
12 - Palacio San Martín
Este majestuoso palacio se encuentra en la calle Arenales, entre Esmeralda y Basavilbaso. Fue construido en 1909 por el reconocido arquitecto escandinavo Alejandro Christophersen (1866-1946) para la familia Anchorena, y en su fachada, de estilo barroco y señorial, se destaca la influencia del estilo francés.
Premiado como la mejor fachada de 1910, en realidad no es un palacio sino tres residencias independientes y conectadas al mismo tiempo, en torno a un importante patio central, con tratamiento casi escultórico desplegando todos los elementos del academicismo francés, además de toques art nouveau.
El patio central, denominado Patio de Honor, poseía una escalinata doble desde la cual se accedía a las tres residencias.
Aarón Anchorena y Mercedes Castellanos de Anchorena se establecieron en la esquina de Esmeralda y Arenales; Enrique Anchorena con su familia ocupo el cuerpo central; y Emilio Anchorena con su familia el área de Arenales y Basavilbaso.
La familia era descendiente de Tomas Manuel de Anchorena, tío abuelo de los respectivos dueños del majestuoso palacio, que fue el representante de Buenos Aires en el Congreso de Tucumán en 1816 cuando se declaraba la independencia de nuestra madre patria España.
La entrada principal por Arenales posee una gran portada de hierro forjado que está flanqueada por dos pabellones simétricos, que dan paso al mencionado Patio de Honor.
En 1936 este espléndido palacio fue adquirido por el estado para utilizarlo como sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, denominándoselo Palacio San Martín.
Actualmente, parte de las dependencias oficiales fueron trasladadas a un nuevo edificio, iniciándose un proceso de restauración y adaptación a nuevos usos.
Desde la Av. Libertador, en dirección a la calle Arenales, se puede apreciar una magnifica vista de una de las alas de esta edificación. Posee sus puertas abiertas al público con visitas guiadas que informan sobre su historia, su construcción, y las obras de arte pertenecientes a la colección de la Cancillería.
Se recomienda llamar previamente para averiguar sobre las visitas guiadas al 4819-7000.
13 - Circulo Naval
Fue construido en 1914 por los arquitectos Dunant y Mallet, y se ubica en Florida y Av. Córdoba. Sus puertas principales son verdaderos emblemas dentro de la herrería artística, destacándose también en esta sede los bronces utilizados en su decoración externa. En frente a este señorial edificio se ubican las conocidas Galerías Pacífico.
El proyectista suizo Jacques Dunant fue uno de los responsables de la Catedral de San Isidro, talentosa obra ubicada en la provincia de Buenos Aires.
14 - Galerías Pacífico
La obra original, proyectada por los arquitectos Emilio Agrelo y Raúl Vacher en el año 1889, estaba dirigida a albergar un conjunto de tiendas semejantes a los existentes en Francia o Italia.
En el año 1908, el edificio fue adquirido por el entonces Ferrocarril de Buenos Aires y destinado al funcionamiento de sus oficinas. En el año 1946 se transformó en galería comercial, para lo cual se techaron las áreas de circulación con bóvedas de cañón corrido que convergen en una gran cúpula central de 450 metros cuadrados. Esta cúpula, está cubierta desde 1946 por murales de artistas plásticos que abarcan temáticas diferentes, logrando una cohesión inigualable de formas y colores. Posee obras de talentosos argentinos como Antonio Berni (El Amor), Lino Eneas Spilimbergo (El Dominio de las Fuerzas Naturales), Juan Carlos Castagnino (La Vida Domestica), Demetrio Urruchúa (La Fraternidad ) y el español Manuel Colmeiro (La Pareja Humana). Estos murales fueron restaurados en 1968 bajo la dirección de Berni (1905-1981), y luego en 1991 por un notable equipo de pintores argentinos y mexicanos.
Finalmente, en 1992, se inauguraría el Centro Comercial y Cultural iniciando así la etapa más floreciente de aquel secular y soñado Bon Marché Argentino, creado a fines de 1800 por Francisco Seeber y Emilio Bunge semejante al Bon Marché de París.
Ubicadas entre la Av. Córdoba y las calles Florida, San Martín y Viamonte, han sido declaradas Monumento Histórico Nacional desde 1989.
(Estación de Subte más cercana: Lavalle - Línea C, y San Martín - Linea D)
15 - Monasterio de Santa Catalina de Siena
Se origina mediante la participación de Dionisio de Torres Briceño, quien al comienzo del siglo XVIII marcha hacia España a solicitar la real autorización para fundar en esta ciudad un monasterio de monjas agustinas o de dominicas. En 1717 se obtenía el permiso de Felipe V. Los planos los trazó el arquitecto italiano Andrés Bianchi (1677-1752), quien había participado en varias construcciones como el Cabildo, el Colegio e Iglesia de San Ignacio, la Iglesia del Pilar y de la Merced entre otras. En un principio, en 1727, sería construido en las actuales esquinas de las calles México y Defensa pero luego cesa su edificación. En 1737, se decide adquirir un nuevo terreno para su construcción en la manzana actualmente limitada por las calles San martín, Viamonte, Reconquista y Av. Córdoba. En esa época se denominaba La Manzana del Campanero, ubicada en el barrio de Retiro, la cual se encontraba a siete calles de la Plaza Mayor, en la cuadra de la Catedral y contaba con ser un barrio más alejado del bullicio y comercio, además de estar a mayor altura y con mejor vista al Río de la Plata. La obra del monasterio, basada en los planos originales trazados por Bianchi con algunos agregados, la lleva a cabo Juan de Narbona, constructor del convento de Recoletos, una vez comprado el terreno a la familia Cueli. El edificio, realizado en su totalidad de cal y ladrillo, es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de la época colonial.
En 1807, durante las segundas invasiones inglesas, el monasterio fue tomado por las fuerzas británicas por poco tiempo.
Fue declarado Monumento Histórico, y se encuentra ubicado en Av. Rivadavia y San Martín. Tel.: 4331-2845.
16 - Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco
Este museo de estilo neocolonial, ubicado en Suipacha 1422, fue construido en 1925 por el arquitecto Martín Noel.
El material y objetos que se encuentran en dicho museo provienen de las donaciones que efectuaron Martín Noel (de arte colonial) en 1936; la colección de Fernández Blanco en 1947; y la última perteneciente a Celina González, en 1962.
El museo presenta una interesante colección de muebles, tapices, peinetones, ebanistería, pinturas, artículos religiosos y platería de la época colonial, que vale la pena ser visitado.
Abre sus puertas al público todos los días de 14:00 hs. A 19:00 hs., menos los lunes, y posee visitas guiadas los sábados y domingos a las 16:00 hs.
17 - Torre Mihanovich - Hotel Sofitel
Los memoriosos dicen que, en 1929, Nicolás Mihanovich quiso construir el edificio más alto de Buenos Aires para ver sus barcos cuando salían rumbo a Colonia, en el Uruguay. Incluso agregan que Mihanovich quería que la torre fuera lo primero que atrajera la atención de los pasajeros cuando llegaban al puerto de Buenos Aires, ya que evocaba un faro iluminando el Río de la Plata.
Edificio de estilo neoclásico, sus constructores fueron los adinerados Hermanos Bencich y los arquitectos que participaron fueron Calvo, Jacobs y Giménez.
Erigido sobre la calle Arroyo 841/49, una de las más elegantes de la ciudad, la Torre Mihanovich fue, por largo tiempo, el edifico más alto de Buenos Aires, con 20 pisos y 80 metros de altura. Sin embargo, sus creadores querían que el edificio midiera 95 metros en total, algo que la intendencia de aquel momento consideraba excesivo y peligroso. Por esa razón, decidió quitarle 10 pisos al proyecto original.
La construcción muestra una combinación ecléctica de estilos típica de la transición que experimentaba la arquitectura argentina en esos años. Existen ornamentos clásicos con variaciones art déco (como la pirámide escalonada superior) y del primer racionalismo. Todos los datos obtenidos muestran que la Torre Mihanovich es el primer edifico de hormigón armado construido en Buenos Aires y uno de los primeros con tabiques contra viento.
Este edificio fue totalmente renovado por el arquitecto Daniel Fernández a fines del 2002, convirtiéndolo en un hotel cinco estrellas de catorce mil metros cuadrados, y dando nacimiento a la cadena hotelera internacional Sofitel Buenos Aires, con una perfecta combinación de diseño contemporáneo con el tradicional y elegante Art Déco. Con este resurgimiento, se logró potenciar notablemente toda la zona a su alrededor.
Los Hoteles Sofitel de origen francés, pertenecen al grupo Accor, líder mundial de hoteles, viajes y servicios corporativos.
El reconocido decorador Pierre-Yves Rochon supo relacionar elementos inspirados en el estilo tradicional francés y vincularlos con los rasgos particulares de la cultura local porteña ofreciendo ambientes elegantes, acogedores y modernos.