Este barrio, en sus comienzos de tierras bajas y con inundaciones periódicas, esta ubicado en el sur de la urbe y fue el primer puerto que tuvo la ciudad. Adquirió su origen con el impulso vital de la inmigración, principalmente italiana, que le imprimió su sello característico entre 1880 y 1930, y que venía a buscar una vida mejor en este país. Se lo domina también "La Piccola Italia" por su destacado estilo arquitectónico mediterráneo.
En el siglo XIX fue una zona de asentamiento de marineros genoveses y trabajadores portuarios de identidad alegre, lo que dio origen a una sociedad fraternal de la cual surgieron poetas, músicos y artistas plásticos entre otros destacados personajes.
Ellos hablaban el dialecto zeneixe, el de los genoveses, como si estuvieran en su tierra. Eran muy trabajadores y fraternales, al punto que formaron varias instituciones de apoyo comunitario. Posteriormente llegarían también en menor medida inmigrantes griegos, polacos, ingleses y turcos para asentarse en esta zona.
Su aspecto, diferente al de otros barrios de la ciudad, era de casas bajas de madera con techos y paredes de zinc, y con fachadas exteriores pintadas de diversos y vistosos colores que seguramente pertenecían a sobrantes de pinturas que traían en las embarcaciones. En un principio las sencillas casas se montaban sobre pilotes y con bote en el patio o entrada para afrontar las inundaciones continuas en esa época.
Las cantinas de diversos colores son también típicas de esta zona, y son locales comerciales de comidas italianas y frutos de mar acompañados de música y baile, muy frecuentados por turistas que visitan el barrio.
En 1870 se sancionaba el decreto por el cual La Boca asumía la categoría jurisdiccional de barrio, y en 1882 un grupo de jóvenes entusiastas, tras un conflicto de índole laboral, intentó declarar república independiente al barrio sureño de La Boca. Finalmente el presidente Julio A. Roca intervendría logrando establecer nuevamente el orden.
Son de destacar las calles adoquinadas que aún hoy se conservan, el cementerio de barcos, los silos areneros, almacenes navales y algunos pequeños cafés sobre la Vuelta de Rocha frente al Riachuelo donde puede observarse el antiguo “Puente de la Boca" el que sirvió de inspiración para magníficas obras de nuestro gran artista, Quinquela Martín, y otros destacados pintores.
Este colorido lugar también es sede de uno de los clubes de fútbol más importantes y antiguos del país: Boca Juniors, fundado en 1905. En la intersección de las calles Brandsen y Del Valle Iberlucea se levanta la imponente y mística Bombonera, el estadio del club. En el salón principal del complejo deportivo, se encuentran originales del artista plástico Quinquela Martín, hijo pródigo del barrio.
1 - Calle Museo Caminito
De apenas 100 metros de longitud y convertida en peatonal, es una calle tan pequeña como particular. En ella no hay puertas, tan sólo algunas ventanas o algún balcón lleno de plantas y de ropas colgadas para secar. Sus paredes pintadas de diferentes colores nos recuerdan a Venecia. En ellas hay todo tipo de murales, cerámicas y distintos adornos.
En este lugar se situaba un antiguo ramal del ferrocarril que dejó de funcionar en el año 1920 y se convirtió en un yuyal abandonado, hasta que un vecino del lugar propuso sanearlo y abrir un sendero para acortar distancias, al que llamó "la curva". Este fue el famoso "caminito" por el que transitaba a diario Juan de Dios Filiberto, quien luego escribió el tango que lleva su nombre. La iniciativa de ponerle ese nombre a la calle surgió nada menos que de su amigo Benito Quinquela Martín.
Actualmente, interpretes vestidos de "guapo" acompañados por guitarras y bandoneones cantan los temas de tangos que popularizaron a Carlos Gardel, mientras una o varias parejas deslumbran con sus pasos al compás de una milonga a los turistas y paseantes.
Cuenta además, de lunes a domingos 10:00 hs. a 18:00 hs., con la presencia de artistas plásticos que exponen sus obras alusivas al tango y al barrio, porque desde 1859 fue inaugurado como Museo de Arte al Aire Libre.
2 - Fundación Proa
La Fundación Proa, ubicada en Av. Pedro de Mendoza 1929 a metros de Caminito, es una antigua casona reciclada que fue el antiguo puerto porteño, donde se exponen para los interesados obras de arte y arquitectura contemporánea de destacadas personalidades. Se puede apreciar una interesante vista panorámica del Riachuelo desde la terraza situada en el primer piso del edificio. En el segundo piso se encuentra un patio iluminado con luz natural dedicado a la lectura.
Se recomienda efectuar visitas guiadas que se deben concretar telefónicamente al 4303-0909, igualmente el horario es de martes a domingos de 11:00 hs. a 19:00 hs.
Se recomienda también efectuar una caminata por las calles Rocha, Iberlucea del Valle , Garibaldi y Av. Pedro de Mendoza, todas ubicadas cerca de Caminito donde se podrá apreciar con un clima apaciguado las sencillas casas o viviendas de particulares y cantinas de chapa y ladrillo pintadas de vistosos colores, los bohemios talleres de los artistas, las vías de trocha angosta del antiguo ramal del ferrocarril acompañadas de verde follaje, y el puerto con sus barcos abandonados que dan realmente una poética visión a quien lo recorre.
3 - Vuelta de Rocha
Declarada lugar de interés histórico nacional, desde ella se contempla una interesante vista portuaria del Riachuelo, de La Boca, y del Puente Avellaneda, desde donde se extendió este barrio.
Esta paraje se denominaba “Plazoleta de los Suspiros”, por ser el lugar donde se reunían especialmente los genoveses a recordar el país de Italia de donde provenían, que la consideraban su patria lejana.
En este lugar se había establecido la escuadra naval de la flota que comandaba Guillermo Brown, durante la época de la lucha por la independencia del país contra los españoles desde 1810. El nombre de la Vuelta de Rocha proviene del apellido de Antonio Rocha, quien poseía estas zonas en 1636.
4 - Museo de Bellas Artes de La Boca
Este museo, inaugurado en 1938, se ubica en Av. Pedro de Mendoza 1835 y está consagrado exclusivamente, gracias a Benito Quinquela Martín, a pintores y artistas argentinos. Lo donó con la condición de que las obras que en él se expusieran, debían ser de línea figurativa y representar la realidad argentina. El museo ofrece un amplio e interesante panorama del arte nacional argentino de la primera mitad del siglo XX.
En este museo se encuentra la obra preferida de Benito Quinquela Martín, que pintó en 1922 y denominó “Crepúsculo”.
En 1929, cuando Quinquela Martín llevó su exposición a Roma, Benito Mussolini (1883-1945) deseó adquirirla extendiéndole un cheque en blanco, pero el pintor argentino nunca la vendió. Finalmente eligió otra obra, “Momento Violeta” que se halla en el Museo de Arte Moderno de Roma, traducida en Italia bajo el nombre “Momento Viola”.
En este museo se exponen además las obras de cuadros y esculturas de Victorica, Sívori, Spilimbergo, Lacámera, Sivori, Fader, De La Carcova, Forner, Castagnino, Yrurtia, Lagos, Briano y otros.
Es interesante recorrer la sala donde se exponen los mascarones de proa y maquetas de barcos.
En el tercer piso se encuentra conservada la casa taller de Quinquela Martín, donde vivió hasta su muerte, en 1977.
El Museo de Bellas Artes de La Boca Benito Quinquela Martín, que abre sus puertas de martes a domingos de 10:00 hs. a 17:45 hs., conjuntamente con la Escuela Primaria Pedro de Mendoza y el Teatro de la Ribera funciona en los terrenos donados por el famoso pintor argentino oriundo del barrio. Tanto las aulas de la escuela como la sala del teatro están decoradas con murales del gran pintor.
Benito Quinquela Martín (1890-1977) fue un destacado pintor, benefactor y vecino continuo del ilustre barrio sureño, pese a sus innumerables oportunidades de realizar viajes por el mundo. Sin duda La Boca, con su ribera y puerto, lo inspiró profundamente en su arte, yasí lo demuestran el óleo sobre lienzos de 1930 denominado “Barcas en el Riachuelo”, el óleo sobre cartón de 1958 llamado “Buques Iluminados” y el óleo sobre tela también en 1958 denominado “Un Día de Trabajo” por nombrar sólo algunas de sus célebres obras.
5 - Teatro de la Ribera
Este teatro, próximo al Museo de Bellas Artes de la Boca, se construyó en 1971 sobre terrenos donados por el artista plástico Benito Quinquela Martín y, por sugerencia de éste, sus butacas fueron pintadas de diferentes colores, características de sus pinturas y del antiguo barrio.
6 - Viejo y Nuevo Puente Avellaneda
El Viejo Puente de estructura de hierro, construido en 1908 y actualmente en desuso, es el símbolo del antiguo barrio. Era el transbordador a principios de la década y unía la ciudad con la provincia de Buenos Aires a través del Riachuelo, transportando peatones, carros y tranvías. Luego, en 1940, fue reemplazado por el Nuevo Puente de tránsito ligero. Igualmente, por el río, un grupo de boteros unen las dos orillas en un viaje bastante corto desde el barrio de la Boca a la Isla Maciel.
El Nuevo Puente Avellaneda se llama así en honor al presidente de la República Nicolás Avellaneda (1874-1880), que durante su mandato se terminó la conquista de la Patagonia (1879) y se federalizó la ciudad de Buenos Aires (1880). Por medio de las escaleras mecánicas de este moderno puente, se puede apreciar desde una interesante altura una vista panorámica del barrio de la Boca, desde donde se presume que desembarcó Pedro de Mendoza en 1536 realizando la primera fundación de la ciudad.
El Viejo Puente que formo parte de las pinturas de Benito Quinquela Martín y los barcos abandonados, pueden ser contemplados desde la rambla que bordea al Riachuelo, obteniendo una interesante perspectiva desde la conocida Vuelta de Rocha.
Desde la base del Viejo Puente Avellaneda se pueden alquilar botes que cruzan pasajeros al otro lado del Riachuelo, como se hacía originariamente.
Fue declarado Monumento Histórico Nacional.
7 - Estadio del Club Boca Juniors
Desde 1940 alberga uno de los más populares equipos de fútbol argentino, y sus instalaciones fueron remodeladas en 1996.
Los marineros de origen inglés fueron los primeros en practicar el fútbol, que se convertiría en unos de los deportes más populares del país.
El Estadio, perteneciente a uno de los equipos de mayor interés popular, es conocido como La Bombonera por la forma en que se disponen las bandejas de sus tribunas para conseguir la mayor capacidad en un espacio reducido.
Obra del ingeniero esloveno Victor Sulcic, su nombre oficial es Estadio Alberto José Armando, en honor a quien fue el presidente del Club en dos oportunidades durante la década del 90. Esta situado en Brandsen 805 y si se desea sacar localidades para asistir a partidos se recomienda adquirir plateas.
Alrededor de las instalaciones, en 1997, el artista argentino Rómulo Macció pintó diversos paneles conmemorando las celebraciones en la Boca, al fiel estilo italiano. Entre ellos se destacan: “el panel del bombero y la sirena de mar” en honor a la sede de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de la Boca, ubicada en Brandsen 567; “el panel de los artistas y amigos de Quinquela Martín”, que se reunían en las comidas de la Orden del Tornillo que este magnifico pintor organizaba en su taller todos los domingos desde 1948 hasta 1972 (donde rindió homenaje a músicos y compositores como Alberto Ginastera, Mariano Mores y Francisco Canaro, actrices y actores como Zully Moreno, Lola Membrives, Tita Merello y Luis Sandrini, pintores como Fortunato Lacámera y Raúl Soldi y el doctor Raúl Matera); “el panel la Loba y los mellizos Rómulo y Remo”, con los inmigrantes italianos que llegan con ilusiones a esta tierra americana; y “el panel de la bandera en azul y oro del equipo de fútbol Boca” que, según la historia, tomó estos colores cuando sus creadores, que habitaban el barrio, divisaron en el puerto un barco de bandera sueca que le dio el color al emblema del equipo. En el hall de entrada del Club también se encuentra un mural pintado por Benito Quinquela Martín, aludiendo a este hecho recién comentado de cómo se crearon los colores de este equipo popular.
8 - Casa Amarilla
Esta llamativa edificación, ubicada en la Av. Almirante Brown 400, es una réplica de la residencia donde vivió el almirante irlandés Guillermo Brown. Fue inaugurada en 1983, y en ella funciona un instituto de investigaciones históricas.
Guillermo Brown (1777-1857), fue un marino argentino de origen irlandés que se incorporó al movimiento revolucionario de 1810 que deseaba independizarse de España. Participó en el sitio de la ciudad de Montevideo en Uruguay, la que se denominaba en esa época colonial como Banda Oriental, y apoyó la campaña del general José de San Martín en 1812. El almirante Guillermo Brown comandó la armada argentina representando a las Provincias Unidas durante la guerra con el Imperio de Brasil en 1826 y el bloqueo francés del Río de la Plata en 1838.